Entendemos por empresas sociales aquellas que operan en el mercado en beneficio colectivo de sus usuarios y/o trabajadores, generando valor económico y social sin priorizar la remuneración de un capital. Se comportan de manera respetuosa, transparente y cívica con sus diferentes públicos y apuestan por un desarrollo sostenible, responsable e inteligente, a la vez que ponen especial énfasis en buscar soluciones a necesidades sociales poco o mal cubiertas por los sectores público o mercantil.

La mayoría de las empresas sociales pertenecen a la Economía Social y Solidaria (ESS), cuyas grandes familias históricas son las cooperativas, las mutuas y las asociaciones.

Economía Social y Solidaria y empresas sociales

La economía social y solidaria se define por los siguientes criterios:

Libre adhesión (y salida).
Lucro limitado y no apropiación individual del beneficio.
Gestión democrática y participativa, basada en el principio de “una persona, un voto”, y la autonomía de gobernanza, particularmente respeto de los poderes públicos.
Utilidad colectiva o social del proyecto.
Iniciativa y financiación privada o mixta pública / privada.

Tres familias de sociedades de personas jurídicas proporcionan históricamente su base social: cooperativas, mutualidades y asociaciones que desarrollan una actividad económica.

El concepto de empresa social amplia su base acercándose a las sociedades de capital, a condición de que éstas cumplan con los criterios esenciales de la ESS.

que-es-la-ESS

Las empresas sociales y solidarias tienen ventajas competitivas claras: arraigadas al territorio, conocen sus necesidades y encuentran las respuestas más adecuadas, creando ocupación local sin afán especulativo. Sin embargo, carecen a menudo de una capacidad patrimonial y de los liderazgos que les permitan plantearse desarrollos ambiciosos, basados en alianzas nacionales o internacionales.

Aquí es donde interviene iesMed, que les facilita el acceso a los recursos –financieros, técnicos y de alianzas- necesarios para impulsar su desarrollo.